Locales

Masiva Marcha por “Ni una Menos”

Bajo el lema “Ni una menos, vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, cientos de manifestantes se concentraron en la Plaza José Santamarina, en Uriburu y Paz, para reclamar contra la violencia machista.

La cuarta marcha comenzó, pasadas las 15.30, con un “pañuelazo” frente al Hospital Ramón Santamarina. (Ver video). El pañuelo verde fue el símbolo que portaron los participantes para apoyar el proyecto a favor del aborto legal, seguro y gratuito, que se tratará en próximo 13 de junio en la Cámara de Diputados de la Nación.

Luego la columna de manifestantes se dirigió hacia la Fiscalia, la Comisaria de la Mujer, finalizando su recorrido en el Municipio.

Allí se leyó un documento elaborado por el Foro por la Promoción y Protección Integral de los Derechos de las Mujeres de Tandil y la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito de Tandil donde reclamaron

Que en el Hospital se designe una médica o médico no objetor porque las instituciones no son objetoras.

La designación de una médica legista en la Comisaría de la Mujer  y más personal para el equipo interdisciplinario.

Se reclama al Poder Judicial que el 72 % de las denuncias se caratulan como lesiones y amenazas y finalmente se archivan.

La cultura heteropatriarcal-machista sostiene las condiciones de opresión y permite la concreción de la manifestación extrema del odio machista en los femicidios. El Estado es quien debe orientar los lineamientos generales que permitan desandar el camino de estas violencias, con políticas concretas.

Rechazamos las políticas de ajuste y endeudamiento que nos imponen nuevos condicionamientos a nuestras vidas, más precarización y más violencia. Al closet y al FMI no volvemos más!

La actual crisis económica, el tarifazo, la inflación, el endeudamiento y la vuelta al FMI, empobrece, precariza y embarga especialmente nuestras vidas, la de las mujeres, lesbianas, trans y travestis.

Nuestros salarios no llegan a cubrir siquiera el costo de la canasta básica familiar; las trabajadoras precarizadas, muchas siendo el único sostén del hogar, tenemos que resbuscarnos para cubrir las necesidades básicas y para inventarnos el trabajo. Al igual que en los 90 estamos nuevamente revolviendo las ollas populares. Sin autonomía económica no hay ni una menos!

La falta de políticas públicas que garanticen derechos y la quita de recursos a todo lo público afecta y empobrece nuestras existencias posibilitando que las violencias sexistas se perpetúen en sus impunidades.

Exigimos que se implemente con todos los recursos necesarios el Plan Nacional de Acción para la Prevención, la Asistencia y Erradicación de la violencia contra las mujeres, que se asigne un presupuesto municipal suficiente y acorde a las necesidades crecientes que permita una atención integral a víctimas de violencia. Nos solidarizamos con las compañeras despedidas de la línea 144 y rechazamos todo tipo de ajustes en la materia. Exigimos la implementación en todo el país de la Ley del cupo laboral travesti trans imaginada y propuesta por Diana Sacayan.

Cuando decimos Ni Una Menos, también decimos que rechazamos la justicia patriarcal, racista y clasista.

Exigimos que la justicia deje de ser cómplice; exigimos una justicia comunitaria y no sexista. Que acompañe a las víctimas sin criminalizarlas; que proteja su intimidad; que no divulgue información ni las difame. Que dimensione los contextos donde se produce la violencia y que deje de minimizar las denuncias de las mujeres que terminan en el archivo.

Exigimos la creación de otra Defensoría Civil y de una fiscalía especializada en violencia de género.

Y especialmente este año, cuando decimos ¡Ni Una Menos! exigimos ¡Ni una muerta más en abortos clandestinos! ¡Que se despenalice y se legalice de una vez el aborto en nuestros territorios! Que la maternidad sea una elección libre, fruto del deseo, y no una obligación. Que se respete la vida y autonomía de las mujeres y de los cuerpos gestantes. Que se respete la capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos. ¡Nosotras parimos, nosotras decidimos!

En Tandil, respaldamos el trabajo de la Consejería en Salud Sexual, Reproductiva y (no) reproductiva e Interrupción Legal del Embarazo del Hospital Municipal, y de los Centros de Salud de nuestra ciudad.

Exigimos la plena implementación  de la Ley de Educación Sexual Integral en cada una de las instituciones educativas de la ciudad y con ello decimos: Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal, seguro y gratuito para no morir.

Nota anterior

El "Banco Rojo", un símbolo para recordar a las víctimas del femicidio

Nota siguiente

Nuevos médicos residentes en Salud

The Author

plandenoticias

plandenoticias

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.