Locales

Comunicado de la Asamblea por las Sierras por las construcciones ilegales

La agrupación de la Asamblea por las Sierras envió un comunicado, a PNT Diario Digital, denominado  “Sierras y agua: la construcción y los desastres anunciados” donde afirman lo siguiente:

La construcción sin considerar la protección de las cuencas hídricas, además de aumentar el riesgo de contaminación, cambia la escorrentía de las aguas y las características de los terrenos, y tiene impactos negativos acumulativos.
Cuando cada uno de quienes construyeron hace su propia obra para evitar el agua en su terreno y la manda a otros se produce el desastre del cual ahora se quejan.

Lo cierto es que la zona de Don Bosco (Figura 1) está sobre un valle intereserrano al cual drenan las aguas de las cuencas formadas por las laderas serranas. Se trata de una Zona de Servicios Extraurbanos con cotas (altitudes) que van de doscientos veinte a doscientos ochenta metros sobre el nivel del mar (220-280 msnm). El Plan de Desarrollo Territorial establece para estas cotas, entre otras cosas, que la residencia debe ser unifamiliar, y la superficie mínima de parcelamiento de 15.000 m2 (quince mil metros cuadrados: 1,5 hectáreas).

Particularmente entre los 250 y 280 msnm se permite la residencia unifamiliar con una unidad habitacional por predio y la superficie mínima de parcelamiento es de diez hectáreas (10 has). (Parte 2, Capítulo VIII, Sección 2, Subsección 4)

Además, el PDT señala como objetivo en una de sus cuatro estrategias “Contener el crecimiento hacia la zona serrana impidiendo su invasión con usos urbanos” (Parte 1, Capítulo II, Sección 3), y establece que “Está prohibido el parcelamiento para su destino a usos urbanos y suburbanos en terrenos donde las condiciones geológicas o hidrológicas no aconsejan su edificación (Ord. 11198/2008)” (Parte 2, Capítulo VI, Sección 1).

Como lo venimos diciendo desde hace muchos años, no se debe construir sobre las laderas porque tiene impactos nefastos. Sin embargo, el negocio inmobiliario y la gestión municipal, lejos de ordenar y respetar el plan de ordenamiento, deja hacer y promueve el avance de la construcción sobre las sierras y la urbanización de un área que es inadecuada para tal fin.

Así, el valle interserrano y las sierras que debieran ser preservadas, garantizando usos de bajo impacto para bien de la ciudad como conjunto, se han convertido en un área de ocupación elitista y depredadora, que no sólo resta a Tandil valores ambientales y paisajísticos. Además, acumula impactos negativos y genera reclamos de obras para mitigar los desastres que la construcción particular se empeña en realizar en los lugares inadecuados.

Quince años de negligencia y favoritismo de los funcionarios públicos que no impiden construir sobre cursos de agua temporarios o en lugares donde es carísimo mantener servicios dan como resultado los problemas que ya vemos. No sólo se pierde naturaleza y ambiente para la comunidad en el presente y el futuro. Se multiplican los problemas y las demandas. Cuando el estado gestiona para el mercado, en 15 años se puede desequilibrar un ecosistema y destruir un paisaje cuya edad se cuenta en siglos.
¡Ni una construcción más sobre las Sierras!

Nota anterior

Se puso en marcha el "Taller sobre Juicio de Amparo"

Nota siguiente

Rosa Venancia Gómez

The Author

plandenoticias

plandenoticias

No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.