Regionales

Los diputados provinciales del Frente de Todos “repudian” el abandono de las Fases

El bloque del Frente de Todos de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires emitieron una misiva en “repudio” a las medidas implementadas por el Municipio ante la emergencia sanitaria de COVID- 19 en Tandil. 

En el comunicado los legisladores provinciales afirman: “Nuestro más profundo repudio a la decisión del Intendente de Tandil de abandonar el sistema de fases de la cuarentena dispuesta por el Gobierno Federal y la Provincia, aplicando sus propios criterios de actividades permitidas. Esta medida avasalla las facultades de la autoridad provincial y nacional, poniendo en serio peligro la salud pública de los bonaerenses”. 

Con el presente proyecto, rechazamos y repudiamos la decisión del gobierno municipal de Tandil de salirse del esquema epidemiológico de la Nación y la Provincia para afrontar la crisis sanitaria y económica de la pandemia del COVID-19. Una decisión al extremo improvisada, apresurada e infundada. En un momento de extraordinaria complejidad, socavar la autoridad sanitaria de los estamentos superiores del Estado es cuanto menos temeraria.

Semejante decisión debiera en primer lugar haber contado con un debate previo y una búsqueda de consensos básicos de los cuales carece por completo. El intendente Lunghi afirmó ayer que “estamos ante un gran acuerdo de todos los sectores de Tandil”, y sostuvo que esta decisión “es un acuerdo con los sectores más representativos de la ciudad”. Ambas declaraciones denotan un preocupante desconocimiento de cuáles son los espacios institucionales donde se representan esos consensos pretendidos y un avasallamiento de esas instituciones pues en el sistema democrático en el que vivimos la representatividad del conjunto está dada por el voto popular que cristaliza en el Concejo Deliberante. Hablar de “acuerdo con los sectores más representativos” sin sentarse siquiera a dialogar y debatir con la oposición a la que hace apenas 10 meses atrás votó nuestra sociedad es en sí mismo una afrenta a la democracia.

No se trata aquí de poner en discusión la legitimidad y las buenas intenciones de las instituciones que acompañan esta decisión ni de los sectores e intereses que las mismas representan. Nos conocemos y sabemos de la responsabilidad con que conducen sus instituciones, pero en un momento tan difícil en que la unidad es la única salida, no pueden soslayarse las voces de tantísimos otros y otras tandilenses que están tan preocupados como el que más y que munidos también de buenas intenciones y argumentos no acuerdan con esta peligrosa decisión tomada a las apuradas.

Nos parece así mismo que, además de no haber sido discutido con la oposición, hay otras instituciones y sectores que están siendo groseramente destratados y cuya voz es clave en estos momentos. Acaso discutió esto el intendente con la Universidad Nacional del Centro? No sólo por ser una institución de indiscutido prestigio y peso en nuestra sociedad sino también porque es una aliada estratégica del municipio de Tandil en el combate al coronavirus. Es la Universidad quien procesa las muestras en el laboratorio de virología, la que diseñó el sistema de auto-testeo, la que dispuso desinteresadamente de sus instalaciones para alojar a las personas contagiadas que deban cumplir aislamiento, la que está montando el centro de telemedicina para hacer el seguimiento rápido de los pacientes COVID y de sus contactos estrechos, la que puso a disposición a decenas de voluntarios y voluntarias. Discutieron esto con el Rector y sus autoridades?

Lo mismo sucede con los médicos y el conjunto del personal sanitario. Los profesionales, técnicos, enfermeros y el conjunto de trabajadores y trabajadoras de la salud que son quienes están todos los días en la trinchera, en la primera línea de fuego del coronavirus, quienes están viendo con severa preocupación el aumento sostenido de casos positivos entre sus filas en los últimos días, quienes nos vienen advirtiendo de un escenario preocupante y grave para las próximas semanas. Fueron ellos siquiera consultados y escuchados? No son ellos para el Intendente parte de “los sectores más representativos de Tandil”?

Lo mismo podemos decir del conjunto de los y las trabajadoras de nuestra ciudad y sus organizaciones gremiales. Acaso un solo sindicato fue consultado?. Las organizaciones sociales que de manera solidaria vienen poniendo el cuerpo todos los días en los barrios más vulnerables, fueron ellas convocadas o consultadas?

Nos entristece comprobar que el intendente Lunghi ha perdido de vista que el poder es apenas una circunstancia que puede durar más o menos tiempo pero que requiere tener siempre presente que la comunidad para la que gobierna se compone de otros actores y sectores que forman parte del tejido social de una comunidad rica y diversa como la tandilense.

No podemos permitirnos naturalizar el pretendido carácter de “consenso cerrado” de esta decisión que a todas luces está motivada más en necesidades políticas que en función de cuidar la salud y la vida de los y las tandilenses. Esta decisión se monta sobre un falso dilema entre la salud y la economía cuando está visto que el problema para la economía no es la cuarentena sino la pandemia lo cual pone en superficie un diagnóstico erróneo por parte del Intendente.

Por otra parte el gobierno municipal no ha hecho prácticamente ningún esfuerzo por acompañar y asistir a los sectores económicos más afectados por la pandemia. La única línea de asistencia financiera anunciada volcaba apenas 4.5 millones de pesos (sobre un presupuesto de 1.400 millones) y a la fecha no han sido capaces siquiera de ejecutar el 50% de esos magros recursos. 

Desde nuestro espacio hace meses que nos preocupa lo que lamentablemente viene siendo una gestión errática de la crisis. Meses durante los cuales el gobierno local no fue capaz de escuchar y dejarse ayudar por cualquiera que no estuviese alineado bajo su color político. Meses en que la comunicación y los mensajes que se le dieron a los vecinos fueron al extremo contradictorios y confusos y que terminaron siendo el caldo de cultivo para que la comunidad se relajara por no saber a ciencia cierta qué era lo que había que hacer y lo que no y cuál era la autoridad en torno a la cual había que abroquelarse en este momento único de la historia. Desde el gobierno local se le atribuye la responsabilidad a la “anarquía” que reina en la sociedad – tales las palabras del Intendente – pero lo que hace y propone es justamente un escenario anárquico donde cualquier gobierno local adopta sus propias decisiones de acuerdo a criterios cuanto menos poco claros.

Aun así lo que hicimos este tiempo fue guardar un respetuoso silencio. En primer lugar porque entendíamos que la autoridad del Presidente, el Gobernador y el Intendente debían primar por sobre cualquier otra opinión en aras de afrontar este difícil presente juntos. En segundo lugar porque siendo nosotros oposición en la ciudad comprendíamos que por más críticas que tuviéramos a la gestión de la crisis, nuestras críticas por sí solas no iban a significar una solución concreta y apostábamos a que al ritmo de la preocupante realidad sanitaria las autoridades locales fueran corrigiendo una política que a todas luces fue mostrándose como errática, zigzagueante y confusa. Así fue que, aún a costa de muchas críticas de aquellos sectores de nuestra sociedad que esperaban de nosotros una crítica pública y siendo conscientes de representar al 40% de los vecinos y vecinas que nos acompañaron con su voto, optamos por perseverar en ese silencio a la par que pretendíamos ser escuchados por las autoridades en los ámbitos institucionales de los cuales formamos parte. Insistimos con la conformación de un Comité de Crisis (votado de hecho por unanimidad en el HCD) que le diera voz y lugar a otros actores institucionales pero el Intendente Lunghi optó por hacer caso omiso y aislarse en el círculo de los considerados “propios”.

Ayer se traspasó un límite en los modos, en las formas y en el fondo y sentimos la responsabilidad de plantear públicamente nuestra posición sin ambigüedades. Lo hacemos despojados de toda mezquindad y especulación política. No nos votaron para especular sino para sostener nuestros valores y convicciones. Lo único que nos motiva y nos orienta en esta situación es la salud y la vida de nuestros vecinos y vecinas. La situación sanitaria de Tandil viene acelerando su deterioro durante las últimas semanas y debemos decir que lo que viene no será mejor.

Según los datos oficiales de las propias autoridades del Sistema de Salud Pública de Tandil, desde el inicio de la pandemia nuestra ciudad acumula 258 casos confirmados, pero el 92% de esos casos ocurrieron durante los últimos 30 días observando un incremento brusco de la curva. El 77% de los casos se atribuye a transmisión comunitaria u origen desconocido lo cual marca un pasaje del perfil de transmisión por conglomerados a uno de transmisión comunitaria.

En este mismo cambio de escenario se registró un incremento del porcentaje de ocupación de camas UTI adultos que pasó en sólo 15 días del 40% al 53%. Uno de los aspectos sin duda más preocupantes es el incremento en el número de trabajadores de la salud confirmados con CO- VID-19, siendo a la fecha 25 los casos confirmados dentro del sistema de salud (público y privado). La proporción de personal de salud contagiado sobre el total de casos acumulados es del 10,9% mientras que el promedio provincial es de 5,4%.

Por todo esto es que le solicitamos al Sr. Intendente que revierta esta decisión, que antes de dar un paso tan riesgoso y temerario convoque al conjunto de actores e instituciones de nuestra comunidad para construir un debate democrático y constructivo que vuelva a poner a la unidad como única salida.

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